El poder de la crónica de viaje según Joseph Zárate

El periodismo como contrapoder y la crónica como puente a la realidad fue el título de la segunda conferencia impartida el pasado 19 de febrero en el Máster de Periodismo de Viajes por el periodista peruano Joseph Zárate, Premio Ortega y Gasset 2016, cuyo primer libro, Guerras del interior, es considerado una de las mejores publicaciones editoriales de este año. Zárate es uno de esos periodistas que acerca al lector a una realidad muy distante para nosotros: las historias de su obra son retratos de personas contra aquello que se entiende como “modernidad” y “progreso” en Perú.

Zárate, quien ha colaborado en revistas de prestigio especializadas en periodismo narrativo como Etiqueta Negra y Etiqueta Verde, realizó un pequeño viaje por la función social intrínseca del periodismo al dibujarlo como “un acto de generosidad”. Coincidiendo con lo expuesto por David Jiménez, describió el acto de comunicar como sinónimo de transmitir experiencias e insistió en la importancia de encontrar el punto conector de empatía:”No debemos construir caricaturas sino historias en las que los lectores puedan verse reflejados”. Sin duda, la crónica es uno de los géneros periodísticos que mejor permite trasladar la experiencia al público. Por ello Zárate dio unas pautas para su elaboración a través de diferentes preguntas y conceptos.

ELEMENTOS DE LAS CRÓNICAS DE VIAJES

  • La crónica de viajes se trata de un trabajo intelectual: requiere tratar de acceder a la complejidad de la realidad a través de un largo proceso de observación y reflexión:”Cuando empiezas a ver, comprendes. Cuando comprendes puedes empezar a escribir”.
  • ¿Cómo conseguimos adentrarnos en las historias humanas? El interés por los aspectos más humanos es una de las principales características de las crónicas de viajes. En el momento en el que el periodista se convierte en el protagonista la función social del Periodismo de Viajes desaparece. La distancia geográfica y mental puede ser decisiva para comprender mejor a los personajes.
  • Hoy, y más que nunca, no debemos olvidarnos de analizar y mostrar las realidades medioambientales a través de las herramientas que nos proporciona el periodismo narrativo. En Guerras del interior, la madera, el oro y el petróleo funcionan como metáforas que relatan los conflictos sociales. Se trata de una manera poética de ver el mundo natural en oposición al mundo consumista.
  • ¿Qué quiero que el lector recuerde? Esta es una de las preguntas claves. No debemos olvidar entregar el poder de la información al ciudadano. Dado que la crónica tiene un aspecto muy subjetivo a través de la visión del cronista, hay que encontrar un equilibrio, tratando de hablar y mostrar todas las partes.
  • Convertir los datos en conocimiento: La materia prima de las crónicas son las emociones y los sentimientos, que se priorizan a los datos. El viaje funciona como un “espejo al interior y al exterior”.
  • Jugar con la ilusión del lenguaje, trasladando la experiencia al lector a través del uso de la segunda persona. La crónica es una especie de “viaje de autoidentificación” en el que el lenguaje tiene un gran poder, convirtiéndose en “una resistencia poética de la escritura”.

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