El mundo paralelo del turista

La obra, “El Viaje Imposible, el turismo y sus imágenes” del etnólogo Marc Augé, consta de cuatro partes: Sitios privilegiados y Clisés, Reportajes, Clisés y Paseos por la ciudad. En cada una de ellas el autor busca analizar al turista y a los destinos bajo su perspectiva antropológica. En cada relato estuvo físicamente en los lugares, ya que así pudo estudiar exhaustivamente a las personas y a los lugares los cuales retrata vívidamente, donde además realiza una crítica al turista moderno y también a quienes se encuentran dentro de este rubro. Un libro que te adentrará a una nueva y crítica perspectiva sobre los destinos y los turistas de alrededor del mundo. 

La etapa del libro “Reportajes” se adentra en destinos altamente visitados en Francia: Un etnólogo en Disneylandia, donde analiza directamente a los visitantes y a los trabajadores, quienes todos siguen un papel respectivo al que no pueden fallar, ni los mismos turistas, quienes buscan llenarse de sonidos, colores y experiencias; Un etnólogo en Center Parcs, el parque acuático que atrae público por su gran burbuja de cristal, llevándolos a otra dimensión de diversión para toda la familia; y Un etnólogo en La Baule, el balneario que es atractivo por sus playas y por ser el lugar donde se grabó una película británica, donde los visitantes buscan veranear como los personajes del film.

Cada lugar lo describe detalladamente, lo que lleva al lector a ser parte de ellos. Es decir, su exposición es tan precisa que transporta a los lectores a vivir la experiencia y a simular las mismas sensaciones que los lugares le brindaron al autor. Al retratar tan detalladamente esta primera parte del libro, la podemos categorizar dentro del género del Periodismo Narrativo. Además, incorpora recursos de antropología, lo que aporta un estudio más profundo y específico de la sociedad, y a la atracción a la cual visita. En el siguiente apartado podemos ver un ejemplo del retrato preciso que el autor realiza dentro del capítulo de Un etnólogo en Center Parcs:

“Los sillones no estaban ciertamente todos ocupados, pero parecían ser propiedad de alguien, pues estaban cubiertos de toallas multicolores, símbolos de territorialidad transitoria y de identidad familiar. Apretados unos contra otros, y dibujando como una sucesión de pequeños fortines redondeados y contiguos, los asientos de plástico blanco sugería la existencia de espacios que había que conquistar o defender, la existencia de alejamientos que había que vigilar….”.


Un etnólogo en Center Parcs, Reportajes -Marc Augé.

Sin embargo, en los capítulos de “Clisés y Paseos por la ciudad el etnólogo sufre un giro en cuanto a su estructura, la que se vuelve más personal, y adopta una mirada aún más crítica de los lugares y de la sociedad a la que observa. Es aquí, donde adopta su lado antropológico y utiliza sus recursos a la profundidad, en algunos casos escapando de la objetividad, debido a que introduce en ciertos momentos su opinión. Un ejemplo de ello se ve descrito en Clisés en El Caso Waterloo:

“Me daba cuenta de que mi razonamiento podía parecer especioso, de que algunos interpretarían en él mala fe, negación, y el deseo de disimular con palabras pomposas e ideas generales una tristeza por la evidencia de la doble derrota (pues en el rugby tampoco las cosas nos favorecían). Pero no, yo era sincero! Estaba convencido, estaba seguro de que había aquí un error histórico y de que las fantasías de una memoria inventiva indicaban la dirección correcta: un poco más de tiempo, un poco más de memoria y de olvido mezclados y nos recuperaríamos.”
El Caso Waterloo, Clisés – Marc Augé

En “Clisés” se encuentran los capítulos de: Mont Saint Michel, una zona que visitó de pequeño, donde analiza el turismo y la historia de los peregrinos; El Caso Waterloo en el que realiza un juicio de cómo la ciudad despliega el turismo a través del pasado, donde se habla Napoleón como un mártir y sobre la épica batalla entre Francia e Inglaterra; y por último Los Castillos de Luis II, aquí el autor utiliza también el recurso de la historia y habla sobre el rey y su personalidad, gustos y deseos. 

En “Paseos por la ciudad”, presenta La incursión a Aulnay, donde visita la fábrica de L´Oreal, en el cual describe su diseño y construcción, y el paso de los trabajadores mezclados con el de los turistas; La ciudad entre lo imaginario y la ficción, donde describe el concepto de ciudad y la sociedad que reside en ella, la que analiza bajo tres miradas distintas: primero sobre la modernización, las personas que se reúnen en las ciudades, y también la fachada de modernismo y consumismo que plasman las ciudades; y La ciudad de ensueño, el autor se pregunta por qué las ciudades son utilizada únicamente como postales atractivas para el turista, y finaliza con su juicio inicial sobre el turista que busca escaparse a un mundo ficticio. 

En un análisis más exhaustivo sobre los temas que abarcó el autor, podemos ver que como bien dice el titulo del libro, se presentan imágenes de lugares codiciados por los turistas quienes se ven atraídos por postales saturadas de color, con reflejos de diversión, relajo y fantasía. Es ahí, donde el autor realiza una crítica al turista moderno, el cual se guía por espectros irreales, y al minuto en que llega a su destino puede verse complacido o automáticamente decepcionado, ya que el destino puede no cumplir con las expectativas presentadas de manera jugosa, gráfica y colorida. 

El turista busca escaparse de la realidad, es por ello que también viaja con motivos de relajo, para conocer lugares que lo maravillen, y para poder desconectarse de su rutina diaria. Busca encontrar un escape que lo lleve a un mundo ficticio o paralelo, pero por un corto período de tiempo. Es así, como lo describe en los capítulos de El Caso Waterloo o Un etnólogo en Center Parcs, donde el turista se adentra en una burbuja, literalmente en el reportaje de Un etnólogo en Center Parks, a darse un tiempo para sí mismo y disfrutar de unas vacaciones, saliéndose completamente de su esquema rutinario. También, se da en el apartado de Un etnólogo en La Baule, donde los turistas visitan la zona, no solo porque sea un balneario, sino principalmente porque pueden recrear y simular lo que vivieron los personajes del film “Las vacaciones del señor Hulot”

El etnólogo Augé busca demostrar y criticar al turista moderno, el que quiere reproducir imágenes ilusorias para satisfacer su tiempo de ocio. Este libro despierta y muestra una nueva perspectiva, que sí se asemeja a la realidad, una realidad que denota que el turista no busca convertirse en un viajero empoderado que escapa de los esquemas, o uno que pueda apartarse de las masas, y no el que sigue el itinerario de otros visitando siempre los lugares más populares y los más bonitos plasmados en las postales. Este libro podría servir de guía para todos los turistas del mundo, para despertarlos y ayudarlos a convertirse en verdaderos viajeros. 

En relación a lo último los consejos que les daría a los turistas es que sean más aventureros, a pesar de que vayan a un destino popular, que se arriesguen y prueben nuevas cosas, y que creen su propio itinerario. Los viajes que traen consigo espontaneidad serán los más memorables.

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